El Coro "Mario Baeza Gajardo", 

celebró sus 62 años de vida

 
 

El viernes 11 de agosto recién pasado, el coro celebro su cumpleaños sesenta y dos, realizando una gala Musical que se puede catalogar como todo un éxito…

A pesar de la lluvia y del  frio, se dieron cita casi un centenar de personas, muy abrigadas y dispuestas a acompañarnos. No podía faltar el actual Director del Defder, Gerardo Boke, tampoco Marcela Baeza, hija del gran Maestro Mario Baeza. Asimismo  otros distinguidos personeros en representación del ámbito académico, y de otras organizaciones con las que mantenemos amables vínculos…Justo es mencionar también a muchos amigos del coro, y familiares que siempre están con nosotros.

 

 El programa muy variado partió con la proyección de un DVD, que resumía los sesenta años del coro, y que había quedado pendiente, ya que en la ocasión que correspondía, hubo problemas técnicos que impidieron su exposición… En un relato enriquecido con fotos del ayer y del pasado más reciente, con música coral y folclórica de fondo, el público presente de manera muy concentrada, se entero de esta linda historia sexagenaria resumida en veinte minutos.     Un cálido y espontaneo aplauso premio esta proyección que se  pudo apreciar en todo su esplendor.

Le siguieron una palabras de nuestra presidenta.. Josefina Montenegro, cuyo énfasis estuvo en el clima de compromiso y afectos que ha generado el cultivar tanto el canto como el folclor,

culminado su breve intervención con agradecimientos a las autoridades presentes y a algunos destacados ex coristas

    Con la conducción experta de su directora Luz Maria Tapia Palma, el coro realizo a continuación su participación,  regalando música de películas famosas, partiendo con “Chim,chim chimenea”, para cerrar con “ Edelweis”  y luego una segunda parte, con canciones de autores nacionales… Los sonidos  de  “Canción y huaino”, seguido de “Malaheña”,” Lo único que tengo” y finalizando con “Arranca, arranca” de la inolvidable Violeta Parra, cobraron vida en el auditorio, alhajado especialmente para la ocasión..Una vez más el coro se gano un aplauso entusiasta de los asistentes, valorando este encomiable y sacrificado esfuerzo que hacen por cultivar el canto a capela.

A continuación las hermanas Squcciarini, Cecilia y Marcela y  Sandra Riveros, cautivaron al público presente con  un selecto repertorio de autores famosos, y canciones tradicionales españoles… Las voces, las guitarras y la flauta dulce, regalaron un momento mágico donde se conjugo nostalgia y alegría también. …Su vibrante actuación fue premiada con largos aplausos.

Correspondía en seguida la actuación de una destacada soprano con vasta experiencia en coros y muy vigente en el medio social artístico. Sandra  Gabriela Sepúlveda , trajo poesía y canto cautivando desde un primer momento con su desempeño notable en el escenario.

 

Fragmentos de “Canto para una semilla” y dejando para el final “Volver a los diecisiete” de Violeta Parra, deleitaron a los concurrentes… Acompañada en guitarra de un connotado músico  don Vicente Soto, hicieron que esos minutos se transformaran en un ápice de tiempo.

Llagaba el turno del folclor como cierre del espectáculo, presentando esta vez un remozado repertorio bajo la exigente y experimentada conducción de Saturnino Bruna, profesor y folclorista a la vez..

 

 Esquinazos, cañaveral, polca, vals, refalosa y por primera vez la recreación de un “Balambito”, cantado y bailado con singular gracia por integrantes del grupo.

Tres pie de cueca bien bailados, incluso integrando bailarines espontáneos del público, dieron el marco  eufórico como final de fiesta..

   Terminaba así una velada artística, que será recordada como una de las más notables organizadas por el grupo coral y de folclor.

Venia entonces el momento de compartir y agasajar.  En mesas debidamente decoradas estaba el pebre repartido en vasijas de greda, bandejas con  pancito fresco, y obviamente unas copas de vino tinto amen de jugos, bebidas etc…Un pasta  a base de aceitunas y cebollín, hizo furor…

   Un apretado nudo de amigos (eso se vivió así) compartió este bello e inolvidable momento, que se extendió generosamente en el tiempo y que hizo olvidar un viernes de lluvia y frio…Así como a los dueños de casa se les entibio el alma, y quedaron con la satisfacción de haber realizado una jornada redonda, los comentarios espontáneos de muchos asistentes fueron muy halagadores. Partieron también con el espíritu contagiado de cantos, danzas, poesía que llenaron su vida por un par de horas.

José Villarroel Barrera…